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Fotografía: Paco Gozalbez

Historias de victorias, historias de derrotas y en los dos amaneceres, cielo encapotado y corazones henchidos. Se abre la temporada, se plantean difíciles batallas para las dragonas.

Dos días, dos resultados, dos sentimientos, un mismo coraje. Porque enfrentarnos a duros oponentes crecemos, aunque el desenlace no sea siempre parejo.

Sábado 16 de octubre, nuestras dragonas se enfrentan a una triple alianza: Sanse/Alcobendas/Guadalajara. Comienza el partido y al poco, perdemos a nuestra 10 en un encuentro poco fortuito, nadie dijo que no hubiera fuego amigo en este juego. Tuvo que abandonar el campo, poderosa, derribada por nuestra Rompedora de Cabezas. Primera parte muy disputada, 5-0 en nuestra contra, pero las gradas arden y la moral de nuestras dragonas no se tambalea. Primer partido de muchas y pese a las circunstancias la ferocidad de sus corazones sigue latente.

Segunda parte, ganamos posesión y al fin llega, ensayo de nuestra zaguera, tremenda carrera que levanta las gradas. Pero no todo es un campo de flores y una más de nosotras cae en un placaje, nuestra zaguera se retira con triunfal despedida; aplausos en todo el campo para esta dragona. Las bajas no amedrentan el espíritu de nuestras guerreras, y el segundo ensayo llega esta vez con avance constante. Pick and Go firme que hace retroceder a los contrincantes y las barreras se traspasan consiguiendo sumar puntos al marcador. Pero a medida que aumenta el marcador decrece el número de las jugadoras, y fueron solo 13 las que quedaron en pié. Contra la adversidad llegaron, vieron y vencieron, y los cánticos invadieron el campo ¡Grande, Dragonas!

Y entre alegrías el resto de las dragonas tomaron rumbo hacia el este, tierras levantinas; Valencia les esperaba en su partido contra Abelles el 17 de Octubre, DH B. Las ganas de enfrentarse a este potente contrincante eran parejas a los nervios. Largo viaje, fuera de casa y duro oponente, la situación no era fácil de afrontar.

El sofoco del sol frenado por una cortina blanquecina, que no dejaba ver el azul celeste, mas el tiempo no sofocaba la vitalidad de las dragonas, que bajaron al campo con fuerza titánica. Se modifica rápido el marcador con una tirada a palos. Comenzamos con un principio disputado, pero pronto las dragonas ganaron los metros necesarios para llevarlas a su primer ensayo, rompiendo las barreras de abelles.

El equipo contrincante se empieza a poner nervioso, las gradas tienen que ser acalladas por un aviso del árbitro, la moral de nuestras hermanas sigue sin desmoronarse pese a los comentarios. Duros placajes, duro contacto, duros rucks, y una jugadora de abelles sale en camilla. Aplausos de todos, nunca es grato ver salir así a nadie de los campos.

La disputa no cesa, ambos equipos están muy igualados, y a mitad de campo nuestro ala intercepta un pase, y como un rayo llega a traspasar las líneas de ensayo, sin ser alcanzada por las rivales. Pero pronto el primer ensayo rival penetra desde uno de los laterales con presión. Pese a ello, la primera parte es nuestra y las dragonas dominan el campo, su potencia es mayor pero nuestra moral es alta.

Segunda parte, nadie podía predecir este cambio de actitud. Nuestras dragonas estaban agotadas, lo habían dado todo en la primera parte, y les abelles salió con fiereza a ganarse el campo. Ganó su fuerza y carácter, sumándose puntos al marcador, de forma consecutiva. Finalmente hubo victoria para las contrincantes, lograron darle la vuelta al marcador con un 29-15.

Una batalla perdida pero no la guerra, la temporada aún es amplia y empezamos con un equipo de magna fortaleza. No se lo pusimos fácil, luchamos y perdimos; de aquí solo nos queda apuntar alto, hacia el cielo.

Un fin de semana intenso, una victoria y una derrota. Oleadas de sentimientos: alegría, ilusión, decepción, derrota… Largas son las jornadas que nos quedan de entrenamiento, y que nuestros cánticos llenen siempre las gradas para que todas recuerden nuestro nombre con temor.

Aplausos a las debutantes, que no fueron pocas, y que se recuperen pronto las que cayeron lesionadas en el campo. Somos una, somos todas ¡Ánimo Dragonas!

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