Crónica khaleesi Mal de Altura

Jun 3, 2025 | Añejos (+35), Khaleesis (+35), ÚLTIMAS NOTICIAS, Uncategorized

De la mano de Santi Mota descubrimos el Torneo del Mal de Altura el año pasado, o, como un pueblo perdido en el monte, con el campo de rugby más alto de España (1400m) acoge durante un fin de semana casi más jugadores y jugadoras que habitantes. En este torneo, las Khaleesis volvieron a ser mujeres que placaban.
 
Por todo esto, decidimos repetir, sacrificando el Mater Series de Valladolid. Salimos de Madrid una tropa de más de 50 representantes del XV Hortaleza, entre añejos, Khaleesis, acompañantes y niños. La ilusión de volver a vivir un corte en el tiempo, lejos de todo y todos.
 
Si el año pasado el aspecto culinario se quedó en las manos de iniciativas individuales y de una, ya famosa, abuela sureña, esta vez no nos pilló desprevenidos. Empezaron a circular preguntas y listas de bebidas y comidas de todo tipo delante de mis ojos incrédulos. «Mais qu’est ce que c’est que ce bordel? Un tournoi de rugby ou un voyage gastronomique???» (traducción en Google o chat GPT para los más jóvenes lectores). ¡Muchas gracias a los encargados, de los cuales Javi destacó por su gusto y conocimiento profundo del alma de unas rugbiers!
 
En el conjunto Khaleesis, teníamos jugadoras activas ilesas, jugadoras activas lesionadas, jugadoras jubiladas y futuras jugadoras. Aparecieron también algunas jugadoras desde el triángulo de las Bermudas. Que cada un@ clasifique según sus propios criterios: Eva, Lur, Marta, Vane, Sueca, Person, Repi, Pi Vir, Payton , Conso, Novi, Pilongo, Nuria, Cuca, Rebe, Rosa, Cani, Inés, Lau, Bolu, Sofia, y nuestra capitana Angy (espero no olvidarme de nadie)
 
Al llegar, cada una en su cabaña, y luego al pueblo para la ceremonia de apertura del torneo, reuniones de capitanes (¿donde estaba Angy?) y recogida de camisetas, tickets de comida/bebidas. A algunas les entró ya el gustito del baile y de unas cervezas. Se tuvieron que contener. Había que volver al camping tempranito. El torneo empezaba a las 9 el día siguiente y había que esquivar la vuelta ciclista y la guardia civil. Guardia civil que marcó de su presencia el finde. A la multa por exceso de velocidad «conducía usted a 92 en lugar del 80km/hora», Vane le contestó al Guardia «¡Qué barbaridad!».  Tuvo suerte el agente por que unos minutos más y le hubiera gritado: » Devuélvemelo! (los puntos, el carnet o el dinero de la multa, que cada uno elija). El coche de Sofi también tuvo sus encontronazos con ellos, acompañándolas al Camping hasta la entrada en plan «Silencio de los corderos».
 
Ya es sábado, tenemos 5 partidos previstos contra un pot-pourri de equipos y con cada una su regla: «Gaztedi», con las vascas se placa. «Veteranas Valencia», el cuerpo es sagrado por allí, se puede tocar pero suavemente. «Majadahonda Classics», con ellas se disfruta buen rugby. «Super Fenix Veteranos», se hacen tocatas mixtos. Con «Les Abelles» se hace inclusivo con los dragones al frente del combate. Hicimos un sexto partido, contra una tribu multicolor de jóvenes chicas a las que el año pasado invitamos a jugar un partido femenino. Se nos unieron 2 feroces placadoras, una siendo Marta. Partido muy divertido, experiencia contra juventud.
 
De todos estos partidos no me acuerdo los resultados, en el Mal de Altura es lo de menos. Se compite en el campo y nos congratuleamos nada más acabar. Tengo flashes. Con Gaztedi, vi una película a cámara lenta. Nuestro equipo parecía anestesiado aún del viaje a la comarca. Frustración general de todas y todos, seguido de un necesario discurso enérgico de Bacu. El partido de «rugby» con Veteranas Valencia, fue un ovni. Mi-tocata, mi-agarrata, mi-loquecadaunadelasjugadorasdeambosequipos se inventaba bajo las órdenes de un arbitro sobrepasado. El de Majadahonda fue pura diversión: placajes enormes de Pilongo, nuestra segunda capitana en el campo apoyada con Angy y Cuca que lo dieron todo. Vimos muy bonitas carreras de Repi y de Cany, sin olvidar los malabares de Marta en la zona de ensayo. Y el ensayo del torneo, ya es una leyenda, del cual todo Alcalá de la Selva se acordará para siempre. Las abuelas al lado del fuego, durante las largas noches de inviernos, lo comentarán a sus nietas con los ojos húmedos. «Niña, estuve aquí en el campo. ¡Vi a la Novi! ¡Vi al tesoro! ¡Casi toque el Santo Griall con mis propias manos! ¡Qué carrera en el centro del campo y qué final tetonesco! Super Fenix veteranos nos propuso un touch rápido y divertido. Paso también algo inusual, apareció vuestro humilde servidor en el campo, no contuvo las ganas. Pero lo más extraordinario, es que no se le cayó un balón y que a su lado estuvieron de repente  dos Dioses Griegos. Solo al verlos, las Khaleesis tenían alas: Nuria, Conso, Sueca, Cuca, Cany, Payton, Person estaban por todo el campo pidiendo recibir un servicio suyo. Se oía «¡estoy aquí! ¡a tu derecha! ¡a tu izquierda! ¡Dámela! ¡Voy profundo!» ¡Festival! Les Abelles sacaron a hombros un pequeñín y valiente dragón que les plantó cara y ensayó. Finalmente, el último partido, lo reconozco, había desconectado pero seguro, fue otro gran momento.
 
Hora de cerveza y del concurso «los gordos también saben patear». Cuca nos representó y en 2 patadas lo arregló contundentemente, «eso es too eso es todo amigos». ¡El jamón pa’ casa!   Javi, para los añejos lo tuvo que pelear más. Se puso un cojín debajo de la camiseta. Pateó, pateó y pateó, ¡hasta imponer su técnica! » Night Night all of you». ¡El segundo jamón pa’ casa!. Los 2 salieron manteados por la tropa del XV  y bajo los cánticos como auténticos héroes. Ya os lo dije, el Mal de Altura es otra cosa.
 
Llegó la noche y la cena. Ocasión de despedir a Conso, una Khaleesis que vivió en el triángulo de las bermudas unos años y decidido poner rumbo a su tierra andaluza a retomar fuerzas. Conso, gracias por las risas, los cabreos y por ser tu: fuerte generosa, sonriente, peleona y con menos sentido de orientación que una hoja cayéndose en otoño. ¡Quédate tranquila!, la’ 4tas te e’tán e’perando allí, Esta to’ organisa’o. ¡Te han hecho ‘itio tia pero lo tiene’ que encontrar!
 
Del resto de la noche cada una tenemos nuestros recuerdos. Me despido sin olvidar agradecer a las que vinieron sin poder jugar, para estar aquí con sus amigas apoyando y ayudando. ¡Gracias Javi y Bacu por acompañarnos este año!
 
¡Que vuelva rápido el Mal de Altura para forjar más recuerdos de este equipo de valientes jugadoras y buenas personas!
 
PD: volví a descubrir las calcomanías y no me acordaba de lo bonitas que pueden llegar a ser.
 
Damien.
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